Dentro de la incertidumbre del cambio, este mundo.
Que no es más que un tajo que sangra blanca estupidez.
El discurso oficial, esa institución del hablar, del escribir y hasta del pensar, es la primera trampa, la mas sutil de todas, sin embargo los diccionarios contienen en su mayoría palabras muertas e inexistentes.
Y yo aquí: fijando el discurso
de un loco
Como si los locos no pudieran fijar su pensamiento
Descubro que lo único fijo son las palabras
Conjugación de letras
Que no son nada
Mas que letras
Todo cambia, también nuestra interpretación del humo
La vida es comunicación y orgasmo.
martes, 6 de julio de 2010
lunes, 5 de julio de 2010
“Explicándole a una pistola que es la vida”
Con una maquina de escribir no es ecológico equivocarse. Con una maquina de coser las fallas son espinas que cubren el pétalo. Ahora, si es tu pétalo del que se habla, tú no quieres saber nada más, o más nada. Todo es más fácil de soportar cuando es otro quien lo vive. Quien lo padece. A nadie le importa aplastar un insecto. Nadie quiere ser devorado por un tigre ni por un banco.
Hay quienes ven todo con una bola de cristal. En una silla. Sobre una mesa. Te ven la cara. Te ven los ojos. Te quitan los cobres que no te sobraban, los cobres que probablemente debías pero que tampoco te importaban. No importa si la bola es transparente, si es un televisor o una pece primitiva. Lo que importa es que te ven la cara. Se mofan. Te abrazan con su mundito. Te tocan, te susurran y desaparecen. Te sobrevuelan con un aire místico y te cuentan cuales fueron tus caídas. No digo que mientan, digo que la gran mayoría tropieza con los mismos diarios.
Los diarios no dicen nada nuevo. Entre política, crisis y futbol abrigan al poder. Y sobretodo así mismos.
Con los medios de comunicación cultivan las alegres charlas domingueras y la silenciosa represión de la semana. Los niños juegan a la guerra bajo la mesa mientras se bendice la comida. Las chicas peinan a sus muñecas frías. El autito, la cocinita. La play station y todos los Iraks. Con una maquina de matar en frente.
Explicándole a una pistola lo que es la vida.
Hay quienes ven todo con una bola de cristal. En una silla. Sobre una mesa. Te ven la cara. Te ven los ojos. Te quitan los cobres que no te sobraban, los cobres que probablemente debías pero que tampoco te importaban. No importa si la bola es transparente, si es un televisor o una pece primitiva. Lo que importa es que te ven la cara. Se mofan. Te abrazan con su mundito. Te tocan, te susurran y desaparecen. Te sobrevuelan con un aire místico y te cuentan cuales fueron tus caídas. No digo que mientan, digo que la gran mayoría tropieza con los mismos diarios.
Los diarios no dicen nada nuevo. Entre política, crisis y futbol abrigan al poder. Y sobretodo así mismos.
Con los medios de comunicación cultivan las alegres charlas domingueras y la silenciosa represión de la semana. Los niños juegan a la guerra bajo la mesa mientras se bendice la comida. Las chicas peinan a sus muñecas frías. El autito, la cocinita. La play station y todos los Iraks. Con una maquina de matar en frente.
Explicándole a una pistola lo que es la vida.
domingo, 27 de junio de 2010
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

